sábado, 29 de enero de 2011

cuento corto #1

Una aventura incierta….
Recuerdo todo como si hubiese sido ayer, la historia de un amor de verano que paso frente a mis ojos como un atardecer de verano en la playa, yo tenia 20 años ella tenia no se como unos 25, la edad no era el problema, el problema era mi maldita indecisión entre mi ex de la ciudad y esta nueva oportunidad de volver a sentir las caricias de una mujer nuevamente, pues yo estaba ya cansado de tantas decepciones, y falsas esperanzas. ¿pero… seria ella la indicada?, siempre visualizas donde estarás o lo que aras, o al menos eso pensaba yo, pero con ella todo era incierto. Así como una carretera en el auto llena de niebla, nunca sabes que habrá en el camino, y yo tan joven que lo único que tenia por perder era una decepción mas. Pero seguía escuchando en mi cabeza la voz de mi ex diciendo que nunca podría volver a amar a otro. Eso significaba para mi que yo había dejado un enorme vacío en ella, mientras ella leía un libro que parecía como un tabique de esos que usas para sujetar papeles en un escritorio, no quise poner atención en el titulo, con solo ver el tamaño del mismo me daba una flojera interminable, lo bueno de todo esto es que ella y yo estábamos alojados en el mismo hotel, solo había un problema, no sabia en que cuarto se estaba quedando. Pero eso no me detuvo de encontrármela en la playa los siguientes días, siempre con ese trajecito de lunares rojos que se parecía mucho al que usaba mi ex cunado nos fuimos a Cancún, y bueno parea que contar detalles innecesarios. Esa noche me salí al balcón de mi cuarto y comencé a planear que le diría, después de todo en el verano todo puede pasar ¿no?... bueno el plan consistía en encontrarnos en la playa, yo con mi traje de baño y ella con su traje de lunares y ese bronceado que ¡dios¡ era como un pan integral sin semillas, pero volviendo al punto, el plan era encontrarla, ofrecerle algún cigarro, pues había observado cuidadosamente que ella llevaba siempre unos Marlboro rojos y yo llevaba unos Camel ¿eso seria un problema? Me pregunte, pues que tal si no le gustan los Camel y solo le gustan los Marlboro, seria un riesgo que estaría dispuesto a correr, después de ofrecer los cigarros, empezaba la segunda fase. El problema es que no había elaborado una segunda fase, pensé… ni modo a improvisar se ha dicho y como no me costaba trabajo, empecé a elaborar la parte improvisada, pero no tocaría el tema del libro, puesto que no había puesto atención en el titulo aquella vez. Así que solo le hablaría de el si ella lo mencionaba, pero de nuevo me salio una interrogante. ¿de que trataría el libro? Era obvio así que tendría que mirar de reojo el libro y mientras ella habla de sus cosas yo rápidamente buscaría en mi teléfono algún dato sobre eso, ¡claro! Dije eso es.
Al día siguiente púese todo en practica y comenzó lo que para mi seria una aventura incierta. Me levante como siempre, baje a desayunar y efectivamente allí estaba ella con un plato de fruta y cereal pensé: que sana mujer. Ella me vio porque era obvio que yo ponía mas atención a su mesa que a mi propio plato de chilaquiles, sonrío unos segundos, yo sentí la conexión al instante, pero claro estaba fantaseando en mi mente, de pronto ella se levanto, y cuando estaba por hacer lo mismo sonó el teléfono dije: pinché teléfono justo ahora suenas que poca… en fin conteste y o sorpresa era mi ex cosa un poco incomoda porque no pensaba en ella en ese momento ella por otra parte estaba terca en su idea de dar una segunda oportunidad a lo que ella decía nueva vida a lo nuestro, después de un rato por fin termino de hablar conmigo y yo decidí alcanzar a la del bikini de lunares.
Así que  como ya sabia donde encontrarla me fui directo ala playa, allí estaba en el mismo lugar de siempre y con su tabicote bajo el brazo. Puse el plan en practica, me acerque a ella y tal cual le ofrecí el cigarro, sin pensarlo ella acepto, pues sus Marlboro rojos se habían terminado la noche anterior, le hice la platica y mientras ella respondía yo le pedí el libro, obviamente para revisar por lo menos la sinopsis de lo que trataba, para mi sorpresa era un libro que ya hace algún tiempo ya había leído yo, por tanto se me hizo mas fácil hacerle comentarios sobre el mismo, ese libro tabique o como le quieran llamar, llevaba por titulo, “el nombre de la rosa”, y afortunadamente yo había visto la película y leído tal cosa, así que empezamos la platica bohemia, con mis cigarros, poco después decidí hacer el siguiente movimiento, preguntar la cosa mas difícil que un hombre le puede preguntar a una mujer, en ese momento hubo una pausa muy intensa, yo imaginaba lo peor, y seguía escuchando la voz de mi ex en mi cabeza, pero cuando esta dio la respuesta contraria alo que yo pensaba, todo mi panorama cambio por completo y la voz de mi ex era cada vez mas imperceptible, hasta que finalmente reaccione después de tan halagadora noticia comenzó mi aventura con ella. Reímos y nos abrazamos como dos tontos, y empecé a vivir nuevamente en ese momento el verano se me hizo eterno, de pronto mi teléfono empezó a sonar nuevamente, pero yo no conteste, creo que hasta lo apague, así es como me fui enamorando de la mejor chica del verano, fue la mejor experiencia de mi vida.
De pronto el teléfono volvió a sonar, fue ahí que me di cuenta que era solo un sueño, del cual no quería despertar, pero el sonido se hizo mas intenso, hasta que el sol entro por la ventana de mi habitación del hotel y tuve que despertar. ¿pero seguiría ella aquí? Pensé esta es mi oportunidad.
Me bañe lo mas rápido que pude, baje al restaurante donde se desayuna y ahí estaba ella, como de costumbre, esta vez dije “nada se interpondrá entre nosotros”  me decidí y me senté en su mesa, ella me saludo como a cualquiera, se levanto por un plato de fruta y cereal, tal cual lo había estado haciendo los últimos días, escribí lo que le iba a decir en la mente lo mas rápido que pude no desayune nada por esperarla, ni hambre tenia, lo único que tenia en la mente era conseguirla a ella lo demás no importa pensé. Ella regreso y fui directo al grano, hice platica sobre su libro que era el mismo que yo había soñado, la platica se extendió por un buen rato era todo perfecto, solo que ella después de platicar como nunca, se levanto me dijo adiós, saludo a un tipo de una manera muy peculiar, y yo quede en solo palabras pues los dos eran lo que yo quería, pero no era yo el que estaba con ella, sino el. Me levante y no supe que hacer pensé “todo fue irrealidad, todo fue una fantasía, maldita sea” me sentí como el mayor perdedor del hotel. Me quede atónito, inmóvil y pensé: prefiero quedarme en mis sueños, prefiero no despertar, pero aquí estoy despierto y conciente y no esta pasando lo que yo había planeado, hasta que de pronto así como se saludaron así se fueron. Ho sorpresa, ¿tengo otra oportunidad? Pensé “quizá, ojala, si es gay el cuate es gay” efectiva mente era gay y era su “amigo” por así decirlo.
Ella regresa conmigo y dice perdón es mi amigo, me decías algo. Pensé “ojala no te asustes por lo que te voy a decir” pero era mi oportunidad, le dije si pero ¿porque no vamos a la playa? Ella asintió con la cabeza así que fuimos, solo éramos ella y yo así que la tome de la mano y le dije lo que mas anhelaba en el mundo, ella hizo una pausa algo larga y finalmente me tomo la mano, me tomo el pelo y me confeso que ella se sentía igual, pero no se atrevía a decírmelo, pues siempre me veía con el teléfono y pensaba que tenia a alguien, pero que a sus ojos ella me encontraba interesante, no guapo pero interesante, yo pregunte ¿interesante… en que sentido? Ella respondió, no se tu voz es agradable, hasta pensé que eras locutor de radio, yo dije pues no, no lo soy pero pretendo serlo ella respondió pues si lo fueras yo te escucharía, pero quiero que me digas algo, ¿qué? Pregunte yo, ¿te parezco atractiva? Yo dije, ¿atractiva? Si mucho pero ¿por qué lo preguntas? Porque dijo ella todos me dicen lo contrario, y por mucho tiempo me lo creí hasta que te vi y me dije a mi misma que no podía ser pues al fin alguien no paraba de mirarme, como tu. Después de contarme sus penas con su persona, pregunto ¿no eres gay verdad? Y dije de inmediato no, no creo pues la que me llamaba todo el tiempo era una mujer que en este momento no tiene importancia pero no, no soy así, de hecho me gustas y mucho, yo te iba a preguntar ¿si tu…? ¿qué? Si yo que ¿quieres salir conmigo?, digo si no tienes nada que hacer nada hoy. Me encantaría dijo ella, así que al final si acabe por vivir lo que yo quería, y siendo yo de ella y ella de mi.
El resto ya es historia, pero les puedo decir que aun año de esto la sigo viendo como el primer día que la conocí en ese hotel tan memorable.

FIN.

Carlos Chávez Muñoz

2 comentarios:

  1. Carlos, este cuento es de lo mejor que hemos leido. Tu escritura refleja lo sensible que eres y la manera en que puedes percibir el mundo y el amor. No puedo esperar para leer el siguiente!!! Te queremos

    Tus hermanos Wulsin!

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  2. Gracias aun que he tenido algunos problemas así que no se cuando subiré el siguiente aun que ya se me ocurrirá algo
    Gracias por leer un pedazo de lo que soy yo

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